Nadha es en sáncrito "Sonido que sale de lo más profundo del ser". En otras palabras, expresión del alma. Este blog y el arte en cualquiera de sus formas para mí son eso, mi nadha personal.







sábado, 12 de julio de 2014

Escaparme del tiempo

Más que gustarme, siempre necesité la música, porque es otra dimensión. Busco la música porque es ritmo, un ritmo diferente al del mundo, un ritmo que yo puedo elegir. Así que me meto en ella en los momentos en que necesito controlar algo, porque el ritmo de la vida no lo puedo controlar. Algunos días no puedo soportar esos ciclos extraños a mí, el tiempo de los semáforos, las acciones de las personas. No puedo controlar que el día esté gris, no puedo hacer que el atardecer no exista y pasemos del sol amarillo a la noche (odio el atardecer porque me da nostalgia). Los flujos del mundo se me escapan, como a todos los mortales. Pero a algunos trastornados no poder controlarlo nos saca de quisio, nos crea un estrés que va más haya del miedo y exitación sanos. 
Así que cada vez que el mundo me hacía daño y yo no podía soportar el miedo de no poder controlarlo, buscaba un tiempo distinto que me hiciera salirme de este tiempo. Mientras dure la canción el mundo es mío, el mundo de la canción es mío. Cuando termina vuelven las bocinas de los autos, el vecino que siempre está martillando (hasta los sábados a la mañana el muy puto), mi sobrinita llorando, las notas mediocres que saco por ser bipolar y no poder dormir, la gente que me basurea. Cuando termina la canción vuelvo a ser yo-pasado, vuelvo a ser la que llegó hasta acá pasando por una infancia de mierda llena de abusos. Con la música soy yo-presente, yo como quiero ser. Soy quien quiero ser y no quien soy, esta trastornadita mental cuasi psiquiátrica llena de mambitos heavys.

Cuando estoy muy mal quiero que la música dure para siempre. Quiero vivir drogada, fuera del tiempo ese que comparten todos los demás y pueden soportarlo. Yo no puedo, tengo la piel demasiado permeable, tengo la cabeza demasiado mal configurada. Todo me empapa, todos los estímulos me llegan, todas las cosas se me hunden tan profundo que a veces no puedo respirar. Todo me importa, maldita sea. Todo el mundo me importa.
¿Cómo se aprende a olvidar? ¿Cómo se aprende a que algo no te importe? No sólo un amor, sino olvidar a los perros en la calle cuando llueve, a las nigerianas que sufren ablación de clítoris, a las personas que te tratan mal, a los abandonos, olvidar los fracasos, olvidar que dijiste palabras de más en un contexto que no daba y eso es terrible, todo para mí es terrible e imperdonable. Me sobredimensiono hasta volverme loca a mí misma.

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